new icn messageflickr-free-ic3d pan white
View allAll Photos Tagged documentación

CERRAJERO-ARTE-PINTURA-SERRALLER-MARGO-ART-MANRESA-PERSONATGES-BOTIGUES-BARRI ANTIC-DETALLES-CUADROS-PINTOR-ERNEST DESCALS-

 

Los personajes en su hábitat de trabajo, pintando los cuadros con los interiores de las tiendas del Barri Anitc en la ciudad de Manresa, Barcelona, Catalunya interior, el año pasado pinté al amigo Jordi Margó, carpintero y cerrajero, en su tienda de bricolage en el carer Joc de la Pilota,el artseano elaborando nuevas llaves en sus máquinas, interesante maquinaria que destaca del fondo en el que hay colgadas machas herraminentas dispuestas para la venta, el serraller, como se conoce el oficio en idioma catalán, se apresta para hacer la llave. Pintar los oficios y los personajes en el interior de sus botigues, un trabajo creativo que quiere documentar estas actividades actuales para un futuro próximo. Detalle de una pintura del artista pintor Ernest Descals en lienzos de gran formato, pintando para la historia.

 

Al no conservarse documentación de la época sobre la construcción del castillo no se sabe con exactitud si fue construido por cristianos o por los árabes anteriores al siglo X, aunque coincide más con estos últimos en construcción y tipología. Se escogió el emplazamiento debido al importante lugar estratégico que ocupaba ya que se edificó sobre una enorme roca de conglomerado.

 

Desde esa zona es fácil controlar los pasos del desfiladero del río Leza y ver gran parte del valle del río Iregua, aunque la mayor parte de las murallas pertenecen a los siglos XII y XIII. El año 923 pasó a manos de los cristianos cuando fue conquistado por Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Navarra.

 

Existe la leyenda de que el Apóstol Santiago durante la reconquista, vino en un caballo blanco a ayudar al Rey Ramiro de Asturias a luchar contra los árabes tras la negativa del rey a rendirles tributo, como por ejemplo el de "las cien doncellas".

Puebla de Sanabria (en asturleonés, Puebla de Senabria) es un municipio y localidad española de la provincia de Zamora en la comunidad autónoma de Castilla y León.​

La localidad de Puebla, se encuentra situada a 113 km de Zamora, la capital provincial. Su casco urbano se encuentra en un territorio al que la naturaleza ha dotado de especiales características defensivas, modeladas a lo largo de los siglos por el arroyo Ferrera y los ríos Tera y Castro, que le han dado su especial fisonomía de espigón. Además, su ubicación estratégica junto a la frontera con Portugal, hizo de esta plaza que desde antiguo fuera una villa aforada, fortificada y amurallada, lo que le dio un notable protagonismo en la formación histórica del territorio que le rodea. Fue sede de un notable poder militar, eclesiástico y político que a lo largo de los siglos generó un rico patrimonio arquitectónico y monumental que en 1994 llevó a que la villa fuera declarada bien de interés cultural en la categoría de conjunto histórico.

El municipio de Puebla está situado en el noroeste de la provincia de Zamora, en la comarca natural de Sanabria. El término municipal incluye las localidades de Puebla, Castellanos, Robledo y Ungilde. El municipio, que tiene una superficie de 81,39 km², cuenta según el padrón municipal para 2018 del INE con 1409 habitantes y una densidad de 17,59 hab./km². Destaca el notable nivel de conservación de su patrimonio paisajístico y medioambiental, de características similares a las del cercano espacio natural protegido del parque natural del Lago de Sanabria.

 

Se encuentra enclavada en la comarca de Sanabria, al noroeste de la provincia de Zamora, en la zona limítrofe con Portugal, Galicia y la provincia de León. Pertenece a la unidad natural homogénea denominada «Valle de Sanabria», un extenso valle alargado que, con dirección noroeste-sureste, en sus cotas más bajas es recorrido por el río Tera. El valle está delimitado por las sierras de la Cabrera Baja y la Cabrera al norte, la sierra de la Culebra al sur, la sierra Segundera al oeste, mientras que al este se abre hacia el territorio más llano de La Carballeda, preludio de la depresión del Duero.

Geología

Rica en hermosos paisajes y en una cultura tradicional que pervive. Persisten a su vez, valores geográficos de gran interés, huellas que han dejado los glaciares, como el Lago de Sanabria y las numerosas lagunas de la sierra, así como una flora y fauna muy especial y excepcionalmente variada. Junto a esta belleza y variedad natural, encontramos también una profunda cultura popular, claramente diferenciada del resto de las zonas limítrofes, crecida al amparo de este enclave natural único, y respaldada por una amplia historia de la cual podemos encontrar también, abundantes muestras a lo largo y ancho de la comarca.

Sanabria aparece documentada en una de las actas del concilio de Lugo del 509, aunque como indican no pocos autores, podría ser una referencia a la totalidad de la comarca sanabresa y no a la actual localidad de Puebla. Sanabria vuelve a ser documentada en el s. VII, esta vez como parroquia sueva y ceca visigoda bajo el nombre de "Senapria".

Es en el s. X cuando se confirma la existencia de una "Urbs Senabrie" como referente territorial, según indican los primeros diplomas del monasterio de San Martín de Castañeda, época en la que la localidad quedó integrado en el Reino de León.​ Los historiadores han especulado sobre la posible existencia en esta época de algún tipo de fortificación en la puebla, impulsada por los reyes leoneses en su avance hacia el sur, dato que no ha podido ser respaldado por la documentación existente ni por los vestigios arqueológicos hallados.​

La consolidación de este núcleo urbano como cabeza de toda la comarca sanabresa debió producirse a partir del reinado de Alfonso VII de León (1126 a 1157). En 1132 la villa ya contaba con un castillo, conforme se documenta a través de sus tenentes: conde Ponce Fernandizi (1132) y posteriormente su hermano Xemeno Fernandizi, Roderico Petri señor de "Senabria et de Carvaleda" (1150), del 1158 al 1161 Ponce de Cabrera y Rodrigo Pérez de Sanabria, Fernando Ponce (1164), en 1171 "mandante Senabrie comité Poncius et comitissa María Fernándiz" y Fernandus Aldefonsus (1188).​

  

Alfonso IX de León organizó en el 1195 las funciones políticas, económicas, jurídicas y militares de Puebla de Sanabria, convirtiéndola en uno de los bastiones leoneses de la frontera con Portugal. Además, el 1 de septiembre de 1220 convirtió esta villa en una de sus pueblas, concediéndole una carta puebla, inspirada en el Fuero de Benavente, reedificando y mejorando además su castillo y sus defensas muradas. Es por tanto de esta época la innovadora planta del castillo de Puebla de Sanabria, con su forma cuadrangular, pero rematada en sus ángulos por cubos circulares, algo prácticamente inusual hasta la Baja Edad Media. El impulso dado a la villa por este monarca hizo que Puebla de Sanabria fuera adquiriendo a lo largo del s. XII una notable relevancia económica, política y militar, que será mantenida con posterioridad, como muestra la confirmación y modificación parcial de su carta foral por el rey Alfonso X "el Sabio"(Sevilla, 19 de mayo de 1273).15​17​

Durante el s. XIV, la villa fue propiedad de Juan Alfonso de Alburquerque, del conde Fernando de Castro o de Alvar Vázquez de Losada, entre otras personalidades de la época. Alvar Vázquez, de la familia noble local de los Losada, recibió esta villa, su alfoz y la Carballeda en una donación efectuada por Juan I y que recibió en régimen de mayorazgo. En 1451 la mitad de la villa y toda su tierra es vendida por doña Mayor de Porras a Alonso de Pimentel, tercer conde de Benavente. Este hecho conllevó, además, que el citado conde tomara posesión de su castillo. A mediados del s. XV, tras extinguirse las dos líneas principales de la familia Losada (sólo subsistió la rama de los señores de Rionegro), los Pimentel adquirieron por donación regia la otra mitad de Puebla. Años después, los Reyes Católicos devolvieron a los Losada su mitad de la villa, motivo por el que Rodrigo Alonso de Pimentel tuvo que permutar esa propiedad a doña Leonor de Melgar, viuda de don Diego de Losada, por la hacienda que tenía en Montamarta (1489). Desde este momento, la vida política y social de la villa y su alfoz fueron dirigidas por los Condes de Benavente, que pusieron y quitaron de su cargo a diferentes alcaldes, como pudieron ser Pedro de Montemolín (1474) o Pedro de Sosa (entre 1490 y 1492).

Durante el siglo XVII sufrió la Guerra de Separación de Portugal al estar enclavada en pleno frente de batalla. De igual manera, durante la Guerra de Sucesión ocurrida en España entre los partidarios de Felipe de Anjou y el Archiduque Carlos, la villa fue ocupada por tropas portuguesas, siendo recuperada por la Monarquía Hispánica el 24 de diciembre de 1715, según lo acordado en la Paz de Utrecht.

Durante toda la Edad Moderna, Puebla de Sanabria fue la cabeza y capital de una receptoría, la de Sanabria, que se integraba en la provincia de las Tierras del Conde de Benavente.​ En todo caso, al reestructurarse las provincias y crearse las actuales en 1833, Puebla pasó a formar parte de la provincia de Zamora, dentro de la Región Leonesa,​ pasando a encabezar en 1834 el partido judicial de Puebla de Sanabria.

En cuanto a la configuración del municipio, cabe señalar que la localidad de Ungilde se integró en el municipio de Puebla en 1967, haciendo lo propio Castellanos en 1973.

  

Patrimonio

   

Ermita de San Cayetano.

 

Cabe destacar el conjunto urbano de Puebla de Sanabria, resultado de las múltiples intervenciones a las que se ha visto avocada en su devenir histórico. Su extremo norte conserva las principales edificaciones, reflejo de su antiguo poder civil, militar y eclesiástico. Su recinto urbano se encuentra limitado por estructuras defensivas de la época medieval que fueron modificadas y reforzadas a partir del siglo XVII. En su interior se conservan dos núcleos diferenciados, “La Villa” y “El Arrabal””, ambas separadas por una vaguada natural. Existió un primer núcleo amurallado, posteriormente ampliado, en el que se construyen los edificios más nobles y significativos, como son el castillo de los condes de Benavente —edificación de la que destaca su torre del homenaje, popularmente denominada “Torre del Macho”—, la iglesia de Santa María del Azogue, la barroca y señorial ermita de San Cayetano y la más humilde Casa Consistorial. La posterior ampliación hacia el sur de este primer recinto incluyó el denominado Arrabal, en el que destaca como elemento singular un pequeño humilladero correspondiente a la capilla de San Pedro del siglo XVIII.

La villa cuenta con el reconocimiento y protección derivada de su declaración de conjunto histórico y artístico, pero también algunos de sus principales inmuebles cuentan con el reconocimiento propio de la categoría de monumento, entre ellos:

 

El Castillo de los Condes de Benavente

 

Construido sobre una fortaleza plenomedieval a mediados del siglo XV (1455-1499) por Rodrigo Alonso Pimentel, IV Conde de Benavente. Ocupa una posición privilegiada dentro del promontorio en el que se asienta el casco antiguo de la ciudad. Edificado en sillería de granito sobre un recinto de planta cuadrangular, es custodiado por cubos semicilíndricos que están desigualmente distribuidos, un puente levadizo y todo ello dominado por la gran torre del homenaje, interior y exenta, que se conoce popularmente como el Macho.

Esta fortificación participó activamente en las guerras con Portugal, encontrándose en 1710 en un notable estado de deterioro, por lo que se prefirió construir un nuevo fortín para proteger la frontera con Portugal. En 1887 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento que desde entonces lo ha destinado a diversos fines. En la actualidad cumple una finalidad cultural, encontrándose en el ala norte —denominado “Casa del Gobernador”— el Centro de Visitantes y la Oficina Municipal de Turismo. La torre del homenaje es la sede del Centro de las Fortificaciones, en el que se ofrece información de la historia del castillo, de la villa y de las fortalezas de la provincia de Zamora. En el ala este se encuentra la Casa de Cultura, con tres salas destinadas al Salón de Actos, la Biblioteca Municipal y la Sala de Exposiciones.

Iglesia de Santa María del Azogue, construida en el siglo XII, románica, pero con importantes transformaciones en los siglos XVI, XVII y XVIII. Se encuentra situada en la Plaza Mayor, cerrando este recinto urbano por su costado oriental. Es de planta de cruz latina, con cabecera poligonal reforzada con contrafuertes y crucero con bóvedas de crucería. La puerta meridional, se encuentra situada bajo un porche situado entre la torre y el brazo sur del crucero. Consta de tres arquivoltas de medio punto abocinadas sobre jambas. Le exterior decorada con flores tetrapétalas, la de en medio es un baquetón rodeado de tallos que se entrecruzan formando rombos y la interior está formada por una nacela entre dos boceles. La otra puerta, la occidental, formada por cuatro arquivoltas apuntadas. Mención aparte merecen las columnas y estatuas a ellas adosadas, realizadas en piedra pizarrosa, mientras que el resto es de granito. Sobre su clave se ve empotrado una cabeza de caballero barbado.

El Ayuntamiento es otro de los inmuebles declarados monumento. Se encuentra situado ene la Plaza Mayor, cerrando uno de sus costados. Tiene planta rectangular, con dos altura y ha sido construido en mampostería. La fachada cuenta con un porche en la planta baja, en el que se abren tres amplios arcos de medio punto y columnas dóricas, y sobre él, como repitiendo el esquema, una galería porticada con cuatro arcos. En cada extremo hay una torrecilla, gemelas entre sí, que están cubiertas con pizarras de lajas irregulares, a la manera tradicional de la comarca de Sanabria.

También son de especial mención el Fuerte de San Carlos que se ubicó extramuros, en la salida hacia Portugal, cerca de una de las tres puertas, la de San Francisco, sobre una peña desde la que se puede tener una buena perspectiva de la villa. Tiene forma pentagonal, aún conserva restos de un foso y contrafoso. Por último, la ermita de San Cayetano (siglo XVII, barroca).

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

CARDONA-PAPERER-PINTURA-PAISAJES-PONT-SANT JOAN-FABRICAS-ANTIGUAS-NVIERNO-CATALUNYA-FOTOS-PINTANDO-PINTURAS-ARTISTA-PINTOR-ERNEST DESCALS-

La temporada de invierno me permite Pintar aquellos paisajes en que los árboles parece quieran ocupar el espacio de la pintura con sus ramas sin demasiadas hojas, el lugar son las casas y la antigua fábrica de El PAPERER y el PONT DE SANT JOAN, en CARDONA, Comarca del Bages, Barcelona, en la Catalunya Central, viejas construcciones industriales de tiempo pasado que permanecen entre nosotros para recordarnos la época del esplendor industrial catalán, cuadros con paisaje nostálgico de lo que se va para no volver, el encanto de los caseríos junto al puente y el arbolado me sugieren muchos sensaciones y pensamientos, que bonito era todo antes, los valores de cierta decadencia ambiental también ayudan a expresar sentimientos íntimos en los cuadros que a través del Arte de la Plástica quieren dejar documentación para la memoria colectiva. Fotos del artista Pintor Ernest Descals tocando la obra, pintando con cariño estos registros paisajistas que ya forman parte de la historia.

Independientemente de que se atribuye, al menos en sus inicios, a la promoción de Fernán Pérez de Andrade, conocido como O Boo –el Bueno-, la ausencia de documentación, en particular referida a este formidable compendio de sabiduría arquitectónica que es el templo de Santa María del Azogue, no sólo hace que su esencia se vea envuelta en un misterioso e impenetrable velo, sino que, además, permite especular con la posibilidad –tal y como señalan algunas fuentes-, de que sus orígenes sean, en realidad, mucho más antiguos de lo que generalmente se supone. A tal respecto, no resulta extraña la sugerencia de que probablemente el templo, de acusadas características originadas en ese arte de argot –como Fulcanelli definía al estilo gótico que dejó completamente obsoletos a sus precedentes románicos-, se construyera sobre los cimientos de la primera parroquial brigantina, fundada en el siglo IX, antes, incluso, de producirse el traslado poblacional realizado en el siglo XIII a instancias del rey Alfonso IX de León. Resulta conveniente retener el apellido Andrade, pues volveremos a encontrarnos con él y con sus símbolos predeterminados –entre ellos, el jabalí-, a apenas unos metros más adelante, cuando visitemos el no menos formidable templo de San Francisco.

 

Pero obviando para mejor ocasión, el arcaico y a la vez interesante universo simbólico que rodea a esta antigua y rancia familia y que campea con notoria diversidad en ambas edificaciones como si se tratara de una indeleble seña particular, destaca, quizás por encima de cualquier otro miembro, precisamente la figura del referido Fernán Pérez de Andrade, quien se manifestó también como promotor de diversas construcciones de carácter auxiliar como puentes y hospitales, así como de carácter militar como torres –todavía sobrevive la de Pontedeume, en cuyas proximidades se localiza una auténtica joya románica, como es la iglesia de San Miguel de Breamo-, y otras fortificaciones. Viene este singular personaje a colación, porque dispuestos a enfrentarnos con las numerosas particularidades simbólicas inherentes a ésta compleja estructura que supone el templo de Santa María del Azogue –o del Mercado-, no deja de llamar poderosamente la atención la presencia de un símbolo muy concreto, cuya presencia parece estar generalizada en los tres principales templos brigantinos, como ya tuvimos oportunidad de ver en el cercano templo dedicado a la figura de Santiago: la Estrella de David o Sello de Salomón (1). Su visión, induce a sospechar una intencionalidad hermética que posiblemente va mucho más allá de una posible y generosa contribución de la comunidad judía brigantina, a la que habría que añadir, además, cierta soterrada influencia de marcado carácter oriental, como así mismo tendremos oportunidad de comentar más adelante, cuando hablemos de la iglesia de San Francisco. Pero las sorpresas no terminan ahí. Hay quien se pregunta –y me hago eco de ello-, sobre los dos curiosos personajes, masculino y femenino, cuyas estatuas se localizan en sendos arcosolios localizados a ambos lados del referido pórtico principal, que generalmente se suponen una representación de la Anunciación que, por un detalle muy particular, no parece ceñirse a la ortodoxia habitual: la carencia de alas en el personaje que, supuestamente, representa al arcángel Gabriel, detalle que, si nos ceñimos a algunas fuentes basadas en los denominados evangelios apócrifos, podría ser una alusión incluso a la misma figura de San Juan Bautista, en su papel no sólo de antecesor del Mesías, sino también de mensajero, por no mencionar otras cuestiones relacionadas con los ritos y el sacerdocio hebraico. Además, no deja de ser curioso, que ya hubiera otros precedentes en algunos retablos gótico-renacentistas –como el que se encuentra en la Colegiata de Santa María, en Xunqueira de Ambía, provincia de Orense- y que en tiempos modernos, ya hubiera una genial mente que representara, así mismo, a los ángeles sin alas, en esa que iba a ser la catedral de los pobres: el arquitecto Antoni Gaudí y su Sagrada Familia.

   

Quizás la clave, o parte de ella, la encontremos en el tímpano de la portada principal y su inusual particularidad. El motivo, como en las iglesias de Santa María a Nova y de San Martiño, en Noya, gira también en torno a la escena de la Adoración de los Magos. Unos magos que, como se puede observar, ninguno de ellos presenta rasgos negroides, de manera que, en principio, se podría decir que en la imaginación del cantero que la labró –bien por iniciativa propia o bien siguiendo instrucciones-, no constaba esa supuesta creencia –probablemente desarrollada a partir del Renacimiento, cuando no en época Moderna- que simbólicamente hablando, veía en estos enigmáticos personajes –cuyas hipotéticas reliquias, se custodian en la catedral de Colonia-, los representantes de los tres continentes por entonces conocidos. Uno de ellos, de pie, sostiene en una mano el tradicional recipiente que contiene su regalo (sea oro, incienso o mirra) y la otra, levantada, parece señalar al cielo, apuntando, quizás, su condición no sólo de mago, sino también de astrónomo o astrólogo, en una escena que, echando mano del recurso de la imaginación, recuerda al famoso sagitario ibérico, es decir, al Indalo. Ahora bien, la escena no termina ahí, sino que se amplía en ambos laterales: con una serpiente enroscada –recordemos la importancia de este símbolo primordial, utilizado hasta la saciedad por grandes maestros canteros medievales, como podría ser el caso del denominado Maestro de las Serpientes o de San Juan de la Peña, que dejó señales evidentes de su labor en lugares emblemáticos de Aragón, como puede ser el monasterio oscense de San Pedro el Viejo-, en el lateral izquierdo, muy cerca del pie del arrodillado rey mago, y en el lateral derecho, donde vuelven a aparecer los supuestos personajes de Gabriel y María. Tema que, como se ve, ya daría por sí solo para hacer un extenso estudio.

Como extenso sería, por otra parte, adentrarse a analizar las infinitas series de canecillos o, sin ir más lejos, la abundante y sorprendente temática desarrollada en la variada gama mensajística desplegada por los canteros en los capiteles interiores de un templo que, aun a pesar se su altura y de sus vidrieras, sigue sorprendiendo por su sombría constitución interior, así como por los numerosos enigmas disimulados entres sus piedras, sin olvidarse, por supuesto, de las marcas de cantería, las cruces patadas y los motivos principales de los tímpanos de sus dos puertas laterales, como son los crucíferos en el tímpano de la portada sur y la psicostasis o pesaje de las almas -que todavía conserva intacta buena parte de su policromía original- en el tímpano de la portada norte.

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Al no conservarse documentación de la época sobre la construcción del castillo no se sabe con exactitud si fue construido por cristianos o por los árabes anteriores al siglo X, aunque coincide más con estos últimos en construcción y tipología. Se escogió el emplazamiento debido al importante lugar estratégico que ocupaba ya que se edificó sobre una enorme roca de conglomerado.

 

Desde esa zona es fácil controlar los pasos del desfiladero del río Leza y ver gran parte del valle del río Iregua, aunque la mayor parte de las murallas pertenecen a los siglos XII y XIII. El año 923 pasó a manos de los cristianos cuando fue conquistado por Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Navarra.

 

Existe la leyenda de que el Apóstol Santiago durante la reconquista, vino en un caballo blanco a ayudar al Rey Ramiro de Asturias a luchar contra los árabes tras la negativa del rey a rendirles tributo, como por ejemplo el de "las cien doncellas".

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Al no conservarse documentación de la época sobre la construcción del castillo no se sabe con exactitud si fue construido por cristianos o por los árabes anteriores al siglo X, aunque coincide más con estos últimos en construcción y tipología. Se escogió el emplazamiento debido al importante lugar estratégico que ocupaba ya que se edificó sobre una enorme roca de conglomerado.

 

Desde esa zona es fácil controlar los pasos del desfiladero del río Leza y ver gran parte del valle del río Iregua, aunque la mayor parte de las murallas pertenecen a los siglos XII y XIII. El año 923 pasó a manos de los cristianos cuando fue conquistado por Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Navarra.

 

Existe la leyenda de que el Apóstol Santiago durante la reconquista, vino en un caballo blanco a ayudar al Rey Ramiro de Asturias a luchar contra los árabes tras la negativa del rey a rendirles tributo, como por ejemplo el de "las cien doncellas".

Al no conservarse documentación de la época sobre la construcción del castillo no se sabe con exactitud si fue construido por cristianos o por los árabes anteriores al siglo X, aunque coincide más con estos últimos en construcción y tipología. Se escogió el emplazamiento debido al importante lugar estratégico que ocupaba ya que se edificó sobre una enorme roca de conglomerado.

 

Desde esa zona es fácil controlar los pasos del desfiladero del río Leza y ver gran parte del valle del río Iregua, aunque la mayor parte de las murallas pertenecen a los siglos XII y XIII. El año 923 pasó a manos de los cristianos cuando fue conquistado por Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Navarra.

 

Existe la leyenda de que el Apóstol Santiago durante la reconquista, vino en un caballo blanco a ayudar al Rey Ramiro de Asturias a luchar contra los árabes tras la negativa del rey a rendirles tributo, como por ejemplo el de "las cien doncellas".

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

DOCUMENTACION EXTRAIDA DE : AMICS DE SES FEIXES

Descripción histórica.

 

En el siglo X, cuando se instalaron los musulmanes en Ibiza, la costa de Ibiza era totalmente diferente. La bahía de Talamanca y el puerto de Ibiza formaban una única bahía.

Lo que ahora es tierra firme, un área de más de 60 hectáreas, eran humedales litorales donde la mezcla de aguas dulces, procedentes de los sistemas montañosos que rodean el Pla de Vila, y aguas saladas procedentes del mar, configuraban un espacio con una rica biodiversidad.

 

Ingenieros del agua por excelencia, los musulmanes (también conocidos como andalusíes) encontraron en la bahía de Ibiza la forma de aprovechar esta gran cantidad de agua dulce que desembocaba al mar, para el cultivo.

 

¿Cómo lo hicieron?

Mediante un sofisticado sistema de canalizaciones que seguían la trayectoria de los principales torrentes, favorecían la desecación del humedal. Además, crearon un sistema de canales subterráneos dentro las parcelas- un invento ingenioso y único en el mundo. De esta manera, obtuvieron parcelas de tierra de cultivo fértiles, con un sistema de riego que necesitaba de un mínimo esfuerzo humano para su funcionamiento.

 

A la llegada de los cristianos, en 1235, los conquistadores catalanes no sólo mantuvieron este singular sistema de cultivo sino que siguieron ampliando el área del cultivo.

Los huertos de ses Feixes se mantuvieron y multiplicaron durante siglos, hasta el punto que llegaron a abastecer de frutas y verduras, a toda la población de la ciudad.

 

Con el boom turístico, que comenzó en los años 60, todo cambió. Los productivos huertos de ses Feixes se abandonaron. Carreteras, infraestructuras y construcciones invadieron ses Feixes, partiéndolas en dos, incluso se sepultó una parte bajo los cimientos de una nueva zona turístico-residencial.

 

Estas infraestructuras desviaron los torrentes, bloquearon las principales entradas y salidas de agua dulce al sistema de huertos, y con la sobreexplotación a la que se sometió a los acuíferos de la isla, la escasez de agua dulce provocó la progresiva intrusión de agua marina en los prados de ses Feixes.

 

A pesar de todo, aun existen y son por tanto recuperables, las principales estructuras que favorecieron el cultivo y provocaron la admiración de cuantos visitaron ses Feixes durante siglos. Efectivamente, todavía se conservan las parcelas de cultivo, el sistema de canales y caminos e incluso, los portales de feixa, elemento totalmente singular y característico. Solo hace falta recuperar el circuito de agua y mantenerlo.

 

Pero, su abandono no ha sido del todo negativo. En el Prat de ses Monges (“prado de las monjas”) crecen plantas adaptadas al agua dulce y al agua salada: juncos, eneas, cañas y salicornias, ofreciendo ecosistemas interesantes para muchos seres vivos, especialmente para las aves migratorias y para mamíferos insectívoros como son los murciélagos. También es un hábitat idóneo para pequeños anfibios y reptiles.

Los humedales son cada vez más escasos en la región del Mediterráneo, por eso son tan importantes como refugio para la vida silvestre.

UNESCO reconoce su importancia y propone que se incluyan ses Feixes en: “Ibiza, Biodiversidad y Cultura”, Bien Patrimonio de la Humanidad.

El Consell d’Eivissa, consciente de los valores e importancia de ses Feixes ha iniciado la limpieza de la zona, la restauración de algunos portales y está elaborando un estudio para recuperar el funcionamiento hídrico de la zona.

 

Sin lugar a dudas, la recuperación de ses Feixes, incluida la puesta en funcionamiento de algunas parcelas con su sistema original de riego; y la divulgación de los valores históricos y ambientales de este espacio tan especial, supondrá una oportunidad excepcional para Ibiza y será motivo de orgullo para la sociedad isleña. Representará, además, un magnífico reclamo turístico.

 

Amics de la Terra Eivissa con el apoyo del Fondo para la Conservación de Ibiza está trabajando para conseguir este objetivo.

  

Enviar por correo electrónico

Escribe un blog

Compartir con Twitter

Compartir con Facebook

Compartir en Pinterest

 

Página principal

Suscribirse a: Entradas (Atom)

 

AMICS DE SES FEIXES

Amics de ses Feixes és un projecte que treballa a favor de la conservació i protecció de ses Feixes de l'illa d'Eivissa.

 

Aquest projecte reb el suport econòmic del FONS PER A LA CONSERVACIÓ D'EIVISSA.

 

Amics de ses Feixes es un proyecto que trabaja a favor de la conservación y protección de ses Feixes de la isla de Ibiza.

 

Este proyecto recibe el apoyo del FONDO PARA LA CONSERVACIÓN DE IBIZA.

SES FEIXES

Ses Feixes (es prat de Vila i es prat de ses Monges), són zones humides de gran valor ambiental i patrimonial. Per la seva elevadíssima biodiversitat (en fauna i flora) en diversos ecosistemes. I pel seu enginyós sistema de regadiu, creat pels àrabs a l'època islàmica.

 

Ses Feixes (es prat de Vila y es prat de ses Monges), son zonas húmedas de gran valor ambiental y patrimonial. Por su elevadísima biodiversidad (en fauna y flora) en diversos ecosistemas. Y por su ingenioso sistema de regadío, creado por los árabes en la época islámica.

  

L'IMPORTÀNCIA DE SES FEIXES

Descripción histórica

La fauna

ses Feixes- patrimoni mundial

La flora

Com es vivia a ses Feixes...

compromisos políticos

Treballs de recuperació al 2009

Enllaços interessants

AMICS DE LA TERRA

ATENEU POPULAR EIVISSA

Balears Cultural Tour

Eivissa Web

Fondo Conservación Ibiza

GEN-GOB

Guia de Ibiza

I tu, què n'opines?

video ses feixes

Seguidores

Existe documentación que acredita la existencia de este paso sobre el Ebro en el siglo XIV. Se mantiene la teoría de que la base del puente es de origen romano, aunque las sucesivas reparaciones y remodelaciones hayan ocultado cualquier resto de construcción que acredite tal aseveración.

 

Según se cita, la aparición de puertos comerciales en el Cantábrico, como Bermeo y Lekeitio, entre otros, a lo largo del citado siglo XIV, potenció la venta de lana de Castilla hacia Francia y Paises Bajos, de modo que este puente de Frias sirvió de paso obligado a un comercio cuyo crecimiento sería muy importante y sostenido en el tiempo.

 

Tras mas de siete siglos y merced a diversas reformas, como la construcción de la torre central de sección exagonal, este puente en el valle de Tobalina, al norte de Burgos, ha mantenido su airosa figura que se refleja en las aguas del Ebro, aquí agitadas por el deshielo de una gran nevada caida en los montes de la Cordillera Cantabria en Diciembre de 2010.

 

Muchísimas gracias a todos los amigos de flickr pos su amables visitas, comentarios y premios a estas imágenes.

Documentación extraida de www.castillosdesoria.com Elegante villa, señorío histórico de los Mendoza, que cuenta con las ruinas de un castillo del siglo XV, casi un palacio, del que destacan los restos de su recia torre del homenaje. El origen latino del topónimo Hinojosa no hace pensar en la antigüedad del asentamiento de la zona

La documentación que existe nos remite a que Zolina era un señorío nobiliario que acabó perteneciendo al vizcondado de Mauleón. (www.romanicoennavarra.info)

 

Esta iglesia ha gozado de reciente restauración y cuidados, dado su anterior desastroso estado.

 

Saludos, amigos de Flickr.

El Patio grande

Lamentablemente, se ha localizado muy poca documentación sobre su construcción, sin que se sepa fehacientemente quiénes fueron sus artífices. Parece que los primeros procederían de zona del norte de Francia, Bajo Rhin o Países Bajos y que después se fueron incorporando los más afamados canteros e imagineros que en ese momento estaban trabajando en Castilla, haciendo que el conjunto se conformara como un paradigmático ejemplo de las variadas tendencias de cantería castellana a fines del siglo XV, con Juan Guas y Juan de Talavera encargados de las trazas y construcción de la capilla funeraria de fray Alonso, Simón de Colonia contratado para la fachada de la iglesia de San Pablo, su retablo mayor, el sepulcro del fundador, después sustituido por otro encargado a Felipe Vigarny, sin que se conozcan las causas, y otras obras en el colegio, o Gil de Siloe y Diego de la Cruz como encargados del retablo de su capilla.

 

Unfortunately, very little documentation has been located about its construction, without it being known conclusively who were its architects. It seems that the first would proceed from the area of northern France, Lower Rhine or Netherlands and then joined the most famous masters and imagers who were working at that time in Castile, making the whole conform as a paradigmatic example of the Various tendencies of Castilian stonework at the end of the fifteenth century, with Juan Guas and Juan de Talavera in charge of the traces and construction of the funeral chapel of Friar Alonso, Simon of Cologne hired for the facade of the church of San Pablo, The tomb of the founder, later replaced by another commissioner to Felipe Vigarny, without the causes being known, and other works in the school, or Gil de Siloe and Diego de la Cruz as managers of the altarpiece of his chapel.

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Toni Duarte Freelance Photographer

Please don't use this image on websites, blogs or other media

without my explicit permission.

© All rights reserved

Contac: toniduarte[a]cmail.cat

   

Situación

 

La torre Bofilla se encuentra a unos 3 kilómetros de Bétera, en la comarca de Camp del Túria de la provincia de Valencia, en la margen derecha del barranco del Carraixet, y en dirección a la localidad de Moncada.

Historia

 

Aunque existen restos de épocas anteriores, el origen de Bétera está en la dominación musulmana. En abril de 1237 sus habitantes se rindieron a Jaime I a cambio de que respetara su religión y sus bienes. Desde su conquista perteneció a la Orden de Calatrava, y en 1329 fue vinculada a la Baronía de Bétera.

 

La torre de la alquería Bofilla data del siglo XII o XIII. Existe documentación en la que se habla de la existencia de un asentamiento musulmán (el de Bofila) en las proximidades e Bétera. La torre era parte, como en otras alquerías de la zona, del sistema defensivo de la población, y hacía también las funciones de torre de vigía y alerta para la ciudad de Valencia. Normalmente estas torres cumplían también otras funciones comunales, tales como granero, almacén, etc.

Descripción

 

Es una torre de planta cuadrada que se hace troncocónica en su parte superior. Los alrrededores de esta torre han sido objeto de numerosas campañas arqueológicas en las que se han descubierto construcciones auxiliares, entre las que destaca un horno bien conservado.

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Traduzco de la web de turismo de Subirats:

 

Es de propiedad privada. Se menciona por primera vez el año 1414.

De la poca documentación encontrada, se deduce que existió una capilla en el siglo XV, que posiblemente fuera anterior, la cual en el siglo XVII fue erigida como sufragánea de Sant Pau, reedificada en el siglo XVIII, y, según la fecha de la fachada, la obra se concluyó en 1782. Pocas modificaciones se han hecho, al menos exteriormente, desde entonces hasta ahora. Su estilo arquitectónico es el típico de las obras rurales, donde el dinero no era muy abundante; es una construcción del período barroco.

 

La planta es rectangular, ábside orientado al este, recto. Tres contrafuertes a cada lado del edificio. Arco toral con bóvedas nervadas. Arcos formeros laterales de medio punto. Tejado de dos vertientes que cubre la bóveda con teja árabe. El interior es sencillo, sin ningún elemento arquitectónico de interés. Destaca el gran retablo barroco del altar mayor, muy bien trabajado, con la imagen de San Sebastián, actual advocación de la capilla. Campanario de espadaña, de una sola obertura. La puerta de entrada es de arco rebajado, con piedra trabajada.

 

Adosado al ábside, hay un grupo de casas habitadas, una de ellas con portalada de medio punto con grandes piedras doveladas, que fue el hostal de Ravella. La pared de mediodía de la Capilla está cerrada por otro muro, formando un pequeño patio.

 

www.turismesubirats.com/turismeturismopenedesitem.php-42.htm

 

Capella de planta rectangular, amb absis orientat a llevant, recte. La teulada és a dues vessants, amb teula àrab, que cobreix la volta, constituïda a partir d'arcs torals amb voltes nervades, mentre que els arcs formers, els laterals, són de mig punt. El campanar és d'espadanya, amb un sol ull, situat sobre el frontis; està fet de maó i actualment no té campana. La porta d'entrada és d'arc escarser, amb pedra treballada; amb la data 1782. A sobre, l'escut nobiliari del comtat d'Olzinelles, concedit pel papa Lleó XIII el 1883, a Hermenegild d'Olzinelles i de Tos, propietari de la hisenda de Can Ravella. L'escut és de tipus quadrilong francès, timbrat per una corona comtal. Dins el seu camper, tres alzines, la del mig més baixa a sobre d'aquest. Centrant la façana hi ha una finestra d'ull de bou.

L'interior de la nau és senzill; destaca, però el retaule barroc de l'altar major, dedicat a Sant Sebastià. La capella és panteó de la família Ravella, ara Camps. La capella es troba adossada als habitatges del nucli de Can Ravella. Tant la capella com les cases han estat pintades uniformement.

Observacions: L'advocació històrica de la capella és la de Sant Esteve. Així consta a tota la documentació eclesiàstica. No hi ha cap constància documental de l'advocació a Sant Sebastià, fet estrany si tenim en compte que els canvis d'advocació requereixen de l'aprovació del bisbat. Segons Mn. Raventós, el fet que el nom de Sant Sebastià hagi esdevingut popular entre els veïns a l'actualitat es deu a la circumstància que després de la Guerra Civil el marquès de Camps va decidir crear una festivitat pròpia per al nucli de Can Ravella. El patró triat per a aquesta festivitat fou Sant Sebastià. Es va fer una imatge del sant que actualment es conserva a la casa de Can Ravella, i que es porta a la capella el dia de Sant Sebastià.

Abans Capella de Sant Esteve de Can Ravella. Va ser utilitzada pels veïns d'Ordal com a església parroquial fins a la construcció, a inicis del segle XX, de la nova església de Sant Esteve d'Ordal. L'actual capella és del segle XVIII, però la construcció de la primitiva capella sota l'advocació del protomàrtir Sant Esteve, és molt més antiga ja que s'esmenta per primer cop l'any 1414, en que fou visitada pel bisbe Francesc Climent Saperes.

Trobem notícia sobre els seus orígens en el document de sol·licitud que realitza Hermenegildo de Olzinellas y de Thos y de Ravella, Compte de Ozinellas, al Bisbat de Barcelona: " ... Que estando proximo a terminarse las obras de restauración de la Yglesia de San Esteban de Ordal (Subirats), que como patrono de la misma y con correspondiente autorización viene costeando para ponerla en condiciones de seguridad, buen aspecto y holgura que el divino culto requiere, y deseando que consten algunos datos que sobre dicho Patronato se conservan en el archivo de Casa Ravella, con todo el respeto debido a S. Exc. Ilma. Solicita le faculte para colocar sobre la puerta de la Sacristia una pequeña lápida con el texto siguiente: Se ignora quien fue el primer Ravella que edificó esta Yglesia, sólo consta que en 1100 fue enterrada aquí Montserrate Ravella, en 1520 fue reedificada, en 1782 fue restaurada después de ser incendiada por los franceses. Todo por los Ravellas, señores de San Esteban de Ordal. En 1903 ha sido restaurada por D. Hermenegildo de Olzinellas y Thos y de Ravella, conde de Olzinellas. Gracia que espera alcanzar de S.E.I. - Barcelona, 3 de febrero de 1902.- El conde de Olzinellas. A su Eminencia Ilustrísima, el Cardenal Casañas." (RAVENTÓS, 2003). Un altre document, escrit per Mn. Isidre Solsona, que hi va viure a la casa del capellà entre els anys 1882 i 1924 aporta també informació del suposat origen: "... Crec, i amb fonament, que l'Església primitiva, que era molt petita, va ser edificada a l'any 1520. Dic això perquè hi havia una de les pedres del costat de la sagristia amb la següent inscripció INRI - 1588. (RAVENTÓS, 2003). Al segle XVII, Sant Esteve d'Ordal era sufragània de Sant Pau d'Ordal. L'any 1657 es documenta una llicència del vicari general a Antoni Ravella i la seva família, de la parròquia de Sant Pau d'Ordal, per a fer sepultura a l'església de Sant Esteve d'Ordal. L'any 1782 l'antiga capella es va enderrocar i es començà a construir la nova, més alta i gran seguint el testament del senyor Antoni Ravella i sota la direcció del mestre de cases Rafael Garito. El 12 de maig de 1810 es tornà a beneir la capella de Sant Esteve, ja que l'exèrcit francès l'havia utilitzat com a estable durant la Guerra del Francès. El dia de Sant Esteve de 1816 fou beneïda una nova imatge de Sant Esteve, la qual fou col·locada a l'altar major de la capella. Durant molts anys es va anar demanant una parròquia per al poble d'Ordal, des de l'any 1816, en què el senyor Antoni Ravella i Busquets va dirigir la primera petició al bisbe, fins al 15 de maig de 1843, en què el regidor de Sant Pau d'Ordal, Pau Guilera, juntament amb alguns propietaris i altres veïns exposaren al bisbe que, pel bé espiritual de la parròquia, el senyor rector havia de celebrar dues misses a Sant Pau d'Ordal i busqués una solució per a la quadra d'Ordal. El bisbe proposà al Comte d'Olzinelles que busqués un mossèn per dir les misses i va elegir al pare Josep, trinitari exclaustrat, qui amb gran zel tingué cura de la capella d'Ordal. L'any 1867, el senyor bisbe Pantaleó de Montserrat, a causa d'una nova reorganització parroquial al bisbat, signà i decretà l'erecció de la tinença parroquial de Sant Esteve d'Ordal. La categoria canònica de parròquia no li va ser atorgada fins a la publicació al butlletí del Bisbat el dia 18 de gener de 1964.

patrimonicultural.diba.cat/?fitxa=271000093

 

Todos los veranos me pasa lo mismo, se me acumulan las polillas nuevas por mostrar........asi que va a continuación un lote de insectos que se me están apolillando :-)

 

Más que nada por no perder el trabajo de identificación y documentación.

 

Dejo las demás fotos cerradas a comentarios, que no se presta este tema a demasiado palique........

 

__________________________________

  

Esta es una Hypomecis punctinalis (Scopoli, 1763). Una mariposa nocturna, de la familia Geometridae.

 

Tiene una envergadura alar de 46-55 mm., colores variables, vuelan en una única generación entre Abril y Julio y sus especies nutricias son principalmente el roble y el abedul.

 

En inglés se la conoce como Pale Oak Beauty.

 

Esta imagen es del reverso a través de un cristal de mi casa, pero la he reconocido porque le hice fotos del anverso y esta especie es habitual en mi jardin.

 

Los entomólogos clasifican las mariposas en dos grandes grupos:

 

Ropalóceros que son las especies diurnas y Heteróceros, las nocturnas.......aunque algunas también vuelen de día (zygaenas, sphingidos, arctidos, etc.).

 

La denominación "polilla" y en inglés "moth", es una forma común de denominar a las mariposas de hábitos nocturnos. Sobre todo a aquellas que viven en las casas y se alimentan de tejidos, harina, etc.

 

______________________________________

  

El centro de documentación "La topografía del terror" es uno de esos lugares que invita a hacer una parada de vez en cuando para sentarse, respirar hondo y pensar... Como tantos otros en Berlín. Admirable la honestidad y el consenso con la que encaran ese pasaje tan oscuro de su historia los alemanes, y la inteligencia con la que han cuidado que su memoria histórica reciente no se pierda en el olvido y llegue a las nuevas generaciones. Y es que, como bién decía el filósofo y poeta Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana, "quién olvida su historia está condenado a repetirla".

 

www.berlin.de/mauer/orte/topographie_des_terrors/index.es...

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

Museo de Madinat Al-Zahra

 

(Museo arqueológico y centro de interpretación del Conjunto de Madinat al-Zahra)

 

Ctra. de Córdoba a Palma del Río, A-431, km 5.5, Córdoba

 

Arquitectos: Nieto Sobejano Arquitectos: Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Arquitecto de proyecto Miguel Ubarrechena. Equipo de proyecto Carlos Ballesteros, Pedro Quero y Juan Carlos Redondo. Dirección de obra: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano y Miguel Mesas Izquierdo. Proyecto museográfico: Nieto Sobejano Arquitectos / Frade Arquitectos, S.L. Concurso: 1999 Proyecto: 2002 Finalización: 2009

 

Los Arquitectos describen su proyecto:

“Los restos de la antigua ciudad hispano-musulmana sugerían un diálogo con quienes mil años antes la habían concebido y construido, pero también con el paciente trabajo de los arqueólogos y con el paisaje agrícola circundante, al que la geometría de las ruinas otorgaba una inesperada cualidad abstracta. El terreno del recinto arqueológico destinado al museo provocaba, no obstante, sentimientos encontrados.

Por una parte, la añoranza de un pasado remoto aún por descubrir impregnaba el paisaje que se extendía hacia la sierra de Córdoba. Por otra parte, el desordenado avance de las construcciones recientes se cernía inquietante sobre el entorno de lo que un día fue la ciudad palatina. Nuestra primera reacción al llegar al lugar habría de marcar, desde el primer momento, la futura propuesta: no debíamos edificar en aquel paisaje.

Ante una extensión de tal amplitud, que aún espera ser excavada, decidimos actuar como lo haría un arqueólogo: no construyendo un nuevo edificio, sino encontrándolo bajo tierra, como si el paso del tiempo lo hubiera ocultado hasta el día de hoy. De esta forma, el proyecto descubre la planta de un museo subterráneo, que articula sus espacios en torno a una secuencia de llenos y vacíos, áreas cubiertas y patios que guían al visitante en su recorrido. A partir del vestíbulo principal se extiende un amplio patio de planta cuadrada que, como un claustro, organiza en torno suyo los espacios públicos principales: salón de actos, cafetería, tienda, biblioteca, y salas de exposición. Un patio profundo y longitudinal articula las zonas de uso privado: administración, talleres de conservación e investigación. Un último patio constituye la prolongación al exterior de las áreas expositivas del museo. Las zonas de almacenamiento, concebidas como grandes espacios visitables iluminados cenitalmente, se funden en los recorridos del edificio con las áreas públicas de exposición y difusión. La propia concepción del proyecto lleva implícito un posible futuro crecimiento, pudiéndose agregar nuevos pabellones como si de nuevas excavaciones se tratase.

El nuevo museo establece casi imperceptiblemente un permanente diálogo con la arquitectura y el paisaje de la antigua medina árabe. La planta de doble cuadrado del museo se hace homotética con la de la ciudad, los jardines evocan la geometría abandonada de una excavación, los muros de hormigón y las cubiertas de acero cortén reflejan en el blanco y el rojo los colores con que originalmente estuvieron estucados los muros de la ciudad califal. La luz, la sombra, la textura, el material, abstraen la riqueza perceptiva que transmiten las ruinas arqueológicas.

El museo de Madinat al-Zahra aparece en el paisaje silenciosamente, como si hubiera sido encontrado bajo tierra, del mismo modo que a lo largo de los años continuará ocurriendo con los restos de la antigua ciudad de los califas omeyas.”

 

En “Museos de Andalucía” podemos leer:

El Museo, abierto al público en octubre de 2009, es un complejo edificio que contiene los espacios propios de un museo moderno, así como toda la infraestructura dedicada a la gestión patrimonial que demanda un conjunto arqueológico de la magnitud de la ciudad califal. El edificio está concebido como el punto de partida para la visita al yacimiento, con una presentación y exposición museográfica sobre Madinat al-Zahra.

La creación del Museo resuelve varios problemas planteados desde el comienzo de la recuperación del yacimiento en 1911. El primer edificio construido para dar apoyo a la excavación quedó pronto obsoleto por la ingente cantidad de material arqueológico que se fue almacenando en sus instalaciones y por la insuficiencia de espacios expositivos.

El Museo viene a resolver, además, varias demandas del Conjunto, referidas tanto a la difusión y función didáctica de la institución, como a la tarea de custodia y conservación que esta institución tiene encomendada.

Destaca en el edificio su ubicación exterior a la ciudad, aprovechando uno de sus caminos originales de acceso, de forma que no condiciona ni las excavaciones futuras ni el crecimiento en extensión de las mismas. Este compromiso de la nueva infraestructura con el yacimiento se extiende también al paisaje, pues el proyecto planteado por el estudio de arquitectura Nieto y Sobejano la concibe como una edificación que se oculta parcialmente en el territorio, para no interferir ni en la contemplación del paisaje ni en el fundamental protagonismo de la ciudad califal.

Se trata, en definitiva, de una infraestructura, ideada para facilitar la comprensión del yacimiento y desarrollar a todos los niveles sus potencialidades. Se concibe como una infraestructura para impulsar nuevos proyectos de investigación, conservación y difusión de la ciudad de Madinat al-Zahra y toda la ordenación territorial que constituye su entorno. Cuenta con los siguientes servicios:

Área cultural, expositiva y didáctica: Auditorio, Exposición permanente, Biblioteca Especializada "Manuel Ocaña", Aula didáctica y Sala de seminarios. Área de conservación, investigación y Administración: Almacenes, Talleres de restauración, Centro de documentación, Oficinas y despachos. Otros servicios: Tienda con librería y Cafetería-restaurante.

 

Premios:

2009: Finalista Premio Intervención en Patrimonio Arquitectónico Español. The International Architecture Award. The Chicago Athenaeum Museum.

2010: Aga Khan Award for Architecture.

2011: Piranesi Prix de Rome. Obra Seleccionada Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. Finalista Premio Arquitectura Española. Finalista Premios FAD

2012: European Museum of the Year Award

 

www.nietosobejano.com/project.aspx?i=1&t=MADINAT_ALZA...

 

www.dezeen.com

 

europaconcorsi.com

 

www.plataformaarquitectura.cl

 

www.baunetz.de

 

arqa.com

 

www.ondiseno.com

 

www.metalocus.es/es/noticias/nieto-sobejano-arquitectos-m...

 

www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/CAMA/?lng=es

 

NietoSobejano Arquitectos

 

www.nietosobejano.com

 

ARCHIVOS-ARXIU-SEU-MANRESA-PINTURA-ARTE-ART-LIBROS-ANTIGUOS-ARXIUS-DOCUMENTS-DOCUMENTOS-HISTORICOS-DOCUMENTACION-BIBLIOTECA-PINTURES-PINTOR-ERNEST DESCALS-

Libros antiguos y documentos históricos forman las estanterías de la biblioteca histórica que contiene la amplia documentación buscada por historiadores y investigadores de los sucesos que pasaron en épocas anteriores. Pintando toda la variedad de aspectos que me interesan e impresionan en el interior del ARXIU DE LA SEU DE MANRESA, la Basílica de Santa María de la Aurora, éste es su nombre, contiene un infinito de sugerencias para pintar los cuadros que integran la Colección de Arte y Pintura con las sugerencias que recibo en este espacio interior de la Catedral Manresana, en los viejos tomos con cubiertas raspadas y erosionadas puedo ver el inexorable paso del tiempo, quiero mostrar las calidades plásticas de sus tonos en el juego de luz y sombras que existen y viven en el Archivo. Cuadros del artista Pintor Ernest Descals sobre papel cartulina de 50 x 65 centímetros, me estoy empapando de la antigua historia a través de sus detalles, el libro como fuente de información para estudiar los archivos.

1 3 4 5 6 7 ••• 79 80