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miplayadelascanteras.com/2018/06/10/guanarteme-exterioriz... Guanarteme (Gogledd-Orllewin Gran Canaria) i fyw, nid i hapfasnachu /Guanarteme (North-West Gran Canaria for living, not for speculating). es.m.wikipedia.org/wiki/Guanarteme

De 'ficaciones' varias

  

«Las ciudades tienen la capacidad de proporcionar algo para todo el mundo, sólo porque, y sólo cuando, se crean para todo el mundo». Jane Jacobs (Muerte y vida de las grandes ciudades, 1961)

  

Gentrificación, turistificación, ludificación, museificación, terciarización (e incluso terciarificación, si queremos rizar el rizo)... y así hasta el infinito. Una nube de neologismos, de palabras con el sufijo ficación, que más que clarificar enturbia la comprensión de los procesos y fenómenos de los que tratan. Estos términos que pretenden dar cuenta de nuevas situaciones urbanas –las diversas ficaciones– describen situaciones de reemplazo social y funcional en barrios donde, por diferentes razones, se dan procesos de revalorización inmobiliaria. El resultado, la expulsión o salida de la población y de las actividades preexistentes, y su sustitución por grupos sociales económicamente más potentes o por actividades más lucrativas.

 

El primer ámbito donde estos procesos de expulsión y sustitución fueron detectados y estudiados fue el de los cascos históricos europeos. A principios de los setenta se aprobaba el ejemplar Plan de Rehabilitación de Bolonia, un documento que rompía con la estrategia de demolición y sustitución de los centros históricos propuesta por el Movimiento Moderno, y se abría el camino a la recuperación de estos espacios. Nadie podía imaginar entonces que a la rehabilitación urbana le iba a surgir un contra efecto, entonces todavía sin nombre y que posteriormente sería conocido con el anglicismo de «gentrification» (elitización). La gran amenaza para los barrios históricos era en aquel entonces su desaparición bajo la piqueta y su sustitución por barrios modernos.

 

La primera fase de un proceso de ficación pasa por el deterioro, frecuentemente intencionado y deliberado, de las condiciones de vida de los vecinos, de modo que la población, harta de pasar dificultades y penurias, tiende espontáneamente a abandonar esos barrios. Alcanzado un cierto nivel de degradación, las administraciones públicas suelen intervenir habitualmente por lo más fácil y más barato: por la recualificación del espacio público, una actuación que al mejorar el medio urbano, conlleva inevitablemente su revalorización, y que supone el pistoletazo de salida de la espiral del incremento de los precios inmobiliarios. A veces, ni siquiera son necesarias las obras de reurbanización, basta con la aprobación de un plan que mejore las expectativas de un barrio como factor desencadenante (por ejemplo el Cabanyal). Estos procesos se dan en vecindarios que presentan alguna característica singular que los hace deseables aunque su estado inicial pueda ser muy negativo: como los centros históricos (Ciutat Vella), la proximidad a algún equipamiento (Russafa respecto al Parc Central) o a algún elemento natural de interés como el litoral (el Cabanyal, en este caso se suma una trama singular de gran valor), o por supuesto su posición central en un área metropolitana. Estamos ante procesos especulativos, en sentido estricto, si por especulación entendemos la adquisición de unas plusvalías no generadas por el agente que se las apropia.

  

Recordemos que los planes de rehabilitación de los centros históricos postulaban como objetivo central el mantenimiento de la población y su perfil social y funcional. Con la aparición de la elitización, condujo a algunos urbanistas a la resignación, a afirmar que era preferible la gentrificación a su destrucción, asumiendo que los procesos de ficación eran inevitables. Pero realmente, ¿se puede hacer algo para frenar los procesos especulativos que conllevan la expulsión de la población, o son éstas las únicas alternativas a la decadencia?

 

El dilema entre degradación o ficación es falso e interesado. Afirmar que la degradación física es peor que la transformación social sólo sirve para justificarla. Creo, sin embargo, que es posible iniciar procesos de recualificación (no limitados al espacio público) sin desatar dinámicas de especulación y expulsión. Se puede si las administraciones públicas superan la actitud normativa, meramente pasiva, actuando como agente social, económico y urbanístico directo. La clave para contener la gentrificación está en la vivienda pública, y por extensión en la regulación del mercado inmobiliario, junto con el control de los usos y actividades. Disponiendo de un parque significativo de viviendas públicas en alquiler, a precios razonables (no especulativos) se puede frenar la gentrificación.

 

La última mutación de los virus de las ficaciones, la conocida como turistificación, es una especie particularmente virulenta y de rápida propagación a partir del año 2000 coincidiendo con el boom global de la industria turística. En esta variante no se requiere de la degradación previa, al contrario se ceba sobre espacios con una cierta calidad urbana inicial. Se trata de una epidemia especialmente agresiva al estar alimentada por capitales especulativos globalizados (fondos de inversión y similares) frente al anterior inversor particular o local que actuaba como motor de los procesos de gentrificación. Los efectos de esta ficación, que empiezan a ser perceptibles en nuestra ciudad, deberían llevar a la administración municipal a actuar antes de que los daños sean difícilmente reversibles.

  

Fernando Gaja

  

Fuente: LEVANTE-EMV

  

Fotografías de Antonio Marín Segovia

 

agendacomunistavalencia.blogspot.com/2018/01/de-ficacione...

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

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Salvémonos con la poesía

 

Un comprometido profesor de preparatoria explica, tanto crítica como creativamente, por qué enseñar poesía en las escuelas es tan complicado e importante.

  

“La poesía permite que los maestros enseñen a sus alumnos cómo escribir, leer y comprender cualquier texto. La poesía puede dar a los estudiantes una salida sana para dar cabida a sus emociones”, expone Andrew Simmons, profesor de literatura, en una carta abierta publicada en The Atlantic. Lo cierto es que muchos profesores de literatura, al menos los que realmente están comprometidos con lo que hacen, piensan lo mismo que Simmons, pero ninguno ha escrito un ensayo tan claro de los pros y contras, posibilidades y las desventajas, de enseñar poesía en la preparatoria. De esta manera su artículo da voz a los problemas de la enseñanza de poesía, y al mismo tiempo esclarece algo fundamental para el estudiante. La poesía no sólo es poesía, es una herramienta para el mundo.

 

La poesía preparatoriana sufre de un problema de imagen. Piensen en la escenas de La sociedad de los poetas muertos, jóvenes de mejillas rojizas parados encima de mesas recitando versos, o en imitadores fachosos de Dickinson soñado despiertos en bancas del parque, llenando diarios con patrañas nocivas de panfleto. […] Siempre he rechazado estas malas caracterizaciones nacidas de la ignorancia, las malas películas y la enseñanza poco inspirada”.

 

Sin embargo, Simmons tampoco llena sus clases de Ezra Pound o T.S. Eliot. No lo hace porque, como él apunta, “ama la poesía”, y la “poesía tiene que convertirse en una idea tardía, un suplemento, y no algo que se estudia por sí mismo”. Esta dicotomía de amar los poemas pero no querer lapidarlos al deconstruirlos textualmente se dirige a algo importante: enseñar poesía es una herramienta para entender otras disciplinas de la academia y de la vida, pero la poesía en sí tiene que ser una experiencia poderosa, individual.

 

A los estudiantes que no les gusta escribir ensayos les podría gustar la poesía, con su escasez de reglas fijas y su afinidad con el rap. Para estos estudiantes, la poesía podría ser un portal hacia otras formas de escritura. Puede enseñar habilidades que sirven en otros tipos de escritura; por ejemplo la dicción precisa y económica.

 

En su trabajo, los poetas no obedecen reglas tradicionales de escritura. La poesía puede enseñar convenciones de escritura y gramática al mostrar lo que pasa cuando los poetas se despojan de ellas o las pervierten para crear un efecto. Dickinson a menudo capitaliza los sustantivos comunes y utiliza guiones en lugar de comas para denotar cambios repentinos de enfoque. […] Cummings, por supuesto, se revela por completo. Usualmente rehúye de las mayúsculas en su poesía proto-mensaje de texto.

 

Los maestros deben producir amantes de la literatura y también críticos agudos, y formar un balance entre enseñar escritura, gramática y estrategias analíticas y luego también ayudar a estudiantes a ver que la literatura debe ser misteriosa. “La poesía sirve esta función perfectamente”, anota Simmons.

 

El artículo en su totalidad es una buena exposición del papel de la literatura en las escuelas de este siglo. Pero también tiene un valioso enfoque hacia la importancia de que la poesía no debe ser algo “que se resuelve” en clase. Debe ser algo que sólo sigue generando efectos en la mente de quien la leído y la amado, como él

 

Fuente: Cultura inquieta

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

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www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

Donostia, Boulevard, 17 horas 02 minutos.

Esta foto fue hecha apenas 48 horas antes de que se decretase el confinamiento domiciliario que empezó en marzo de 2020. Aún teníamos la efervescencia turística propia de Barcelona, ciudad reducida a parque temático, especialmente en zonas céntricas y casco antiguo.

 

Para mí, esta foto de este portal tan chulo con esas espantosas maletas amarillas plantadas delante, ejemplifica lo cutre-salchichero que se vuelve todo cuando el turismo rebasa los límites de lo razonable y lo invade todo.

 

Y aún así, es una imagen idealizada, más ordenada de lo que realmente suelen ser las cosas (tuve que hacer varias fotos para que no me salieran más turistas pasando por los lados). De hecho, para retratar realmente el impacto de la sobre-turistificación, habría que captar una imagen caótica y desagradable. Aquí he intentado que la composición aún tuviera cierto orden y concierto.

 

Me callo, porque si sigo hablando del tema, me pongo malo.

Ella se llama Paola, y estábamos asistiendo a una charla sobre la turistificación de la ciudad.

 

Lo que decía el ponente la dejó un poco asombrada.

 

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She's Paola, and we were at a talk about touristification. What the speaker was saying shocked her.

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

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DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

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DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

valenciaplaza.com/un-nuevo-plan-para-el-cabanyal1

  

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cuidem-cabanyalcanya...

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/cabanyal-agrieta-202...

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...

 

DIVERSAS PLATAFORMAS VECINALES PIDEN IMPORTANTES CAMBIOS EN EL PECC QUE SE ESTÁ TRAMITANDO

 

Un 'tiempo muerto' para el Plan del Cabanyal

  

El 'tiempo muerto' es una herramienta utilizada en el baloncesto para intentar cambiar la deriva de un partido: parar un minuto, reflexionar, establecer nuevas instrucciones o recordar otras ya explicadas, y continuar. Es lo que pide que se haga parte del vecindario del Cabanyal-Canyamelar con el Plan Especial que tramita el Ayuntamiento de València para el barrio marítimo.

 

Hace aproximadamente un año desde que salió a exposición pública, y los interesados han presentado sus respectivas alegaciones. No son pocas, y en el consistorio, concretamente en el área de Urbanismo que dirige Sandra Gómez, trabajan para tener contestación a todas ellas en febrero, y llevar así el Plan Especial (PECC) al pleno de este mes. Pero pese a las diferentes mejoras anunciadas por el Ayuntamiento, el planteamiento no acaba de agradar a parte del tejido asociativo, donde, ciertamente, la redacción de este Plan ha hecho aflorar distintas sensibilidades en el barrio.

 

Si bien existe un consenso generalizado en torno a la necesidad de este nuevo paraguas urbanístico que proteja el patrimonio y contribuya a regenerar la zona, manifiestamente degradada y abandonada durante años por el anterior gobierno municipal, hay quien sostiene posturas más reivindicativas. Es, por ejemplo, el caso de asociaciones como Cabanyal Horta, los miembros de las Villas de Las Arenas, de Pavimar, de Cuidem Cabanyal, Espai Veïnal, Zero Incivics, Per l'Horta, Brufol, o la plataforma de los Bloques Portuarios.

 

Sostienen que el Plan, pese a avanzar en la protección del barrio, continúa cayendo en prácticas "depredadoras" y urbanísticamente agresivas para el entorno de la fachada marítima. Recogidas en un documento numerosas peticiones, estas asociaciones ya están recabando firmas de apoyo para enviarlas al consistorio. El objetivo: repensar algunos aspectos. Por ahora, dicen en Urbanismo, todavía no ha llegado nada. No tardará en hacerlo.

 

Uno de los apartados proyectados por el Ayuntamiento y que menos gusta es el referente al eje central del barrio, que viaja desde el Puerto hasta la Avenida de Tarongers, pasando por los Bloques Portuarios. Y en efecto, una de sus principales solicitudes se refiere a esto: la intención es continuar con la aprobación del PECC, pero excluyendo este sector y postergando su desarrollo a más adelante; replantearlo. Es decir, dejar este espacio en blanco sobre el papel, en 'stand by', mientras se tramita el resto del Plan, tan necesario para la protección y regeneración de la llamada 'zona cero'.

 

Los impulsores del mencionado documento son, entre otros, Silvia Sánchez, de Cabanyal Horta, Jaime Pérez, de las Villas de Las Arenas, y Diego Linares, de Bloques Portuarios, quienes explican cómo se plasmaría todo ello en términos urbanísticos: pasaría por crear una Unidad de Ejecución única que abarcaría todos los espacios actualmente vacantes en esta área así como los Bloques Portuarios.

 

Así, este eje se desarrollaría a parte del PECC y una posibilidad para su diseño sería, a juicio de estos vecinos, la convocatoria de un concurso para expertos urbanistas. Hay que recordar a este respecto que ya hay encima de la mesa una propuesta técnica de estos mismos representantes vecinales para esta misma parte del barrio, bajo el nombre de Vía Verde, que ya fue publicada en su momento por Valencia Plaza. Se trata, a la postre, de una suerte de parque lineal para coser el barrio que reordena las edificaciones de una forma más "amable", según los redactores.

 

Lo cierto es que, por el momento, el Ayuntamiento ya ha incluido algunos aspectos de esta vía verde en el PECC, pero se desconoce por completo cuál es el resultado final sobre el plano, lo que ha levantado algunos recelos entre los sectores más reivindicativos del barrio, que auguran en el plano final un planteamiento decepcionante. Por ello se pide ahora dejarlo fuera del Plan Especial para repensarlo y desarrollarlo más tarde.

 

"Si se hace, queremos que se haga bien", subrayan a este respecto. Y en este sentido, piden también la elaboración de informes sobre el impacto social y medioambiental que el nuevo planeamiento generaría en el barrio y en la ciudad de València. Lo propio debería hacerse, bajo este prisma, exclusivamente para llevar a cabo el ya anunciado derribo y reconstrucción de los Bloques Portuarios.

 

27 millones más para financiar el Plan

 

Otro de los puntos destacados del documento tiene que ver con la financiación del Plan. Subrayan los representantes vecinales que hay ingresos para el consistorio que, por ahora, no se han tenido en cuenta y que podrían modificar el planteamiento al aportar dinero extra que haría innecesaria parte de la edificación proyectada o incluso pondría en cuestión la necesidad de la construcción del gran hotel de 15 plantas.

 

Se trata de los ingresos procedentes de la venta de las concesiones situadas en la fachada marítima. Los cálculos técnicos realizados por estas asociaciones cifran en 27 millones de euros, como mínimo, lo que el consistorio recaudará por vender estas parcelas, repartidas en unas 16 manzanas en primera y segunda línea de playa.

 

Sin embargo, dicen, esto no se ha tenido en cuenta en el PECC y piden ahora que este dinero revierta en el barrio. "Con estos millones de euros -subrayan- se podría perfectamente prescindir del hotel y reducir la edificabilidad excesiva", apuntan, para completar la zona de la Vía Verde de una manera menos agresiva.

 

Expectativas demográficas y necesidad de vivienda

Según estos representantes vecinal, es preciso repensar las expectativas recogidas en el Plan Especial del Cabanyal Canyamelar sobre el crecimiento demográfico para el barrio. Hay que "redimensionar a la baja" el planteamiento, dicen, y "reducir las exageradas expectativas" que son, aproximadamente, el crecimiento de 10.000 habitantes en el barrio.

 

En esa misma línea, subrayan que para sostener la necesidad de la construcción de más viviendas, el Plan no tiene en cuenta aquellas que ya existen y que están pendiente de rehabilitación, buena parte de las cuales se encuentran en la llamada 'zona cero' y son propiedad de la administración. Unas 600, calculan.

 

Hogares que podrían acoger a multitud de familias y que de sacarlas de la degradación más pronto que tarde, harían prescindible parte de las nuevas viviendas proyectadas. De hecho, su propuesta es "priorizar la rehabilitación a la nueva construcción", especialmente en el sector más degradado del barrio. Además, solicitan "integrar la vivienda privada, la vivienda de protección oficial, y todas aquellas destinadas a vivienda social de una forma orgánica", evitando la segregación y la creación de "guetos".

 

PAI piscinas y sector turístico

 

Por otro lado, entre las propuestas de mejora se encuentra un punto referente al llamado PAI Piscinas. En él se han incluido las llamadas Villas de las Arenas. Sus vecinos se han visto incluidos en una unidad de actuación en la que, dicen, se verán obligados a financiar la urbanización junto al resto de propietarios -Ayuntamiento y promotores privados- pese a ser totalmente ajenos a este proyecto. Es por ello que solicitan la "exclusión" de este sector a las últimas Villas de las Arenas -el resto han sido engullidas por la degradación- y que se les aplique "la protección patrimonial que les corresponde".

 

Y en otro orden de cosas, inciden en frenar la turistificación y gentrificación del barrio. El Ayuntamiento de València ya ha aceptado que se fije una restricción de hasta el 10% de viviendas turísticas por manzana en el barrio. No obstante, los vecinos piden una moratoria de pisos turísticos y que en esta limitación se tengan en cuenta no sólo este tipo de establecimientos, sino también las plazas hoteleras que ya existan o que se proyecten en la zona.

 

Asimismo, las alturas son otro caballo de batalla de las mencionadas plataformas vecinales. El consistorio ha anunciado que limitará a tres alturas -planta baja y dos alturas- las construcciones en el casco histórico del barrio. No obstante, la intención vecinal es extender estas normas urbanísticas a todo el ámbito del Plan para las futuras construcciones.

 

Pablo Plaza

 

VALENCIA PLAZA

 

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Cuidem Cabanyal-Canyamelar plantea alegaciones al Plan Especial del Cabanyal

 

La asociación critica que el Ayuntamiento sigue planeando una gran volumen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio que tiene 2000 inmuebles vacíos

 

La organización vecinal Cuidem Cabanyal-Canyamelar presentará alegaciones formales al Plan Especial municipal para este barrio, que tendrán carácter social y urbanístico y que difundirá entre los vecinos para incorporar su apoyo al documento, pues considera que la iniciativa del Ayuntamiento es «muy insuficiente» y que su planeamiento urbanístico tendría efectos negativos si se implantara.

 

El pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó el pasado mes de mayo el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC) de forma provisional, después de que la comisión de Urbanismo haya aprobado la segunda exposición pública de este documento.

 

La vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, ha afirmado que cuando esté la aprobación definitiva del plan del Cabanyal «por fin habrá una hoja de ruta clara e inamovible que tiene que perdurar en el tiempo y que supone una tranquilidad para sus vecinos, un horizonte de que vamos a conservar estos barrios, vamos a rehabilitar aquello que se degradó y vamos a reconstruir lo que se destruyó«.

 

Las modificaciones de mayor trascendencia incluidas en la documentación presentada fueron la revisión del Catálogo de Protecciones, que prácticamente duplica los edificios protegidos; la reducción de alturas en varias zonas del ámbito del ámbito del PEC; el reestudio de algunas Unidades de Ejecución previstas revisando el ámbito, alturas y los aprovechamientos de algunas de ellas, así como su ordenación pormenorizada.

 

La asociación no está de acuerdo con lo anunciado por el Ayuntamiento y buscará el apoyo de los vecinos a sus alegaciones, que registrará antes del próximo 3 de julio, fecha en que terminará el período de exposición del plan. Con ese fin, la asociación tiene prevista una asamblea abierta el próximo 1 de julio.

 

Para Cuidem Cabanyal-Canyamelar, «el PEC continua planeando una gran volúmen de nuevas edificaciones, con más de 1000 nuevas viviendas en un barrio (y una ciudad) que tiene una población constante desde hace años y que tiene más de 2000 viviendas vacías (más de un 20% del total) entre privadas y de titularidad pública (unas 700), según datos del INE y del Plan Cabanyal». Así lo explica en una nota divulgada hoy.

 

La nueva versión del PEC demuestra no haber aprendido nada de la crisis sanitaria de la COVID-19 respecto a las economías dependientes del turismo, e incide en la fachada marítima del barrio, en concreto en el solar de la calle Eugenia Vinyes, donde insiste en levantar un hotel de 15 alturas, señala la asociación.

 

«El PEC continúa incidiendo en favorecer unos procesos de turistificación que antes de la profunda crisis que se anuncia ya estaban expulsando a los vecinos que no pueden pagar la subida de los alquileres o no obtuvieron la renovación de sus contratos», añade la nota.

 

En cuanto a las alturas de las nuevas construcciones, rompen la tipología tradicional del Cabanyal, añade la nota, antes de incidir en que las denominadas «zonas verdes» del PEC «están teniendo un papel central en la campaña de greenwashing de la vicealcaldesa de Desarrollo Urbano». Se refieren así a Sandra Gómez, haciendo un juego de palabras que viene a significar que la responsable política blanquea su imagen con estas zonas verdes.

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal se agrieta

 

El Ayuntamiento no logra el consenso con los vecinos pese a modificar aspectos en las viviendas turísticas, alturas y zonas verdes previstas

 

Los barrios del Cabanyal y el Canyamelar están muy lejos de formar una piña alrededor del plan urbanístico que sustituye a la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. La derogación del proyecto del anterior gobierno municipal del PP ofreció una imagen de cohesión que ha demostrado ser un espejismo. A las denuncias periódicas de la plataforma vecinal Zero Incívics por las ocupaciones ilegales de viviendas y los problemas de convivencia se suma ahora la oposición de otra entidad, Cuidem el Cabanyal-Canyamelar, a la propuesta de Compromís y el PSPV para estos barrios.

 

La plataforma anunció este viernes que ha entregado en diferentes registros municipales los escritos de más de 450 vecinos que han firmado 17 alegaciones en la segunda exposición pública del plan aprobado a finales de mayo.

 

Fuentes de la entidad señalaron que otros residentes han presentado las alegaciones de manera telemática, por lo que se trata de una «gran cantidad en muy poco tiempo que hace dudar de las recientes afirmaciones de la concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, sobre el supuesto alto nivel de consenso de que disfrutaría entre el vecindario» la modificación del plan.

 

El primer documento ha registrado tantos cambios, precisamente en favor de lograr un apoyo casi unánime del barrio, que tuvo que exponerse por segunda vez, un plazo que se ha ampliado debido al estado de alarma. En síntesis, la protección de inmuebles pasa de 700 a 1.200 casos, mientras que se ha previsto la construcción de 1.142 viviendas de nueva planta. También destaca la apertura de tres itinerarios verdes en el eje norte-sur, distintos equipamientos públicos y una gran plaza ajardinada alrededor de la estación del Cabanyal, donde acabará la avenida Blasco Ibáñez. Pero esto no ha sido suficiente para los principales opositores al planeamiento, que ayer mostraron su «satisfacción por la respuesta vecinal participativa pesar de los obstáculos ya denunciados», en referencia a los problemas para acceder a la documentación. En la primera exposición se presentaron 1.200 escritos de alegaciones.

 

«Estos vecinos han hecho suyo el escrito de 17 alegaciones de carácter social, urbanístico, medioambiental y feminista que cuestionan aspectos centrales del planeamiento, reclaman reformularlo de manera participativa, cuestionan la necesidad de vivienda nueva teniendo en cuenta el gran número de vacías (2.750 entre privadas y públicas), piden priorizar la rehabilitación, reclaman el barrio como una unidad social y arquitectónica que llega hasta el mar, y rechazan por tanto dividirlo para su fachada marítima en favor de la industria hotelera y turística«.

 

Limitaciones de alturas

 

Entre otras cuestiones, las alegaciones hablan de la limitación máxima a tres alturas en todo el ámbito del plan, y la eliminación del proyecto de hotel de 15 alturas más centro comercial reservado en la calle Eugenia Viñes, entre otras cuestiones.

 

«Insistimos en pedir que el Ayuntamiento no venda el negocio turístico la fachada marítima del barrio y se haga cargo del coste de plan urbanístico como forma de saldar la deuda histórica que tiene con el Cabanyal por años de políticas de destrucción y abandono», subrayan.

 

La asociación vecinal considera muy «peligrosas las prisas para aprobar un planeamiento urbano que marcará la vida del barrio durante los próximos treinta años«, por lo que pide que "se vuelva a abrir la participación del barrio en los cambios, dado que es imposible que vuelva el anterior planeamiento".

 

Paco Moreno

 

LAS PROVINCIAS

 

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El Cabanyal: ruta por uno de los diez barrios de moda en Europa

 

«The Guardian» encumbra el distrito valenciano junto a destinos recomendados de Gothenburg, Bruselas, Oporto o Berlón

 

A orillas del Mediterráneo emerge uno de los diez barrios de moda en Europa para el prestigioso rotativo británico «The Guardian». El Cabanyal gana adeptos entre los viajeros que buscan conocer de primera meno la cara menos «turística» de las ciudades del Viejo Continente. Destinos que conservan la esencia para, según escribe en su reseña Nick Inman, «meterse bajo la piel de las grandes ciudades europeas».

 

El Cabanyal ocupa el tercer puesto en una clasificación que incluye barrios como los de Järntorget/Långgatorna (Gothenburg) y University Quarter (Bruselas), que ocupan las dos primeras plazas en la lista de recomendaciones de «The Guardian».

 

El antiguo barrio de pescadores de Valencia conserva parte de lo que el periódico británico califica de «pintoresca» arquitectura. Casas de dos alturas de estilo modernista y miradores que permitían ver la llegada de las barcas a la playa son dos de sus señas de identidad todavía visibles. Sin embargo, no ha mantenido toda su esencia.

 

A mediados de la década de los noventa del siglo XX, el distrito fue objeto de una encarnizada batalla política, judicial y vecinal. El proyecto de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar que aprobó el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular dividió a sus habitantes.

 

Los partidarios del proyecto lo daban por bueno para frenar la degradación de un barrio lastrado por el abandondo de casas y la venta de droga. Los detractores criticaban que suponía la destrucción de miles de viviendas con fines especulativos.

 

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la trama urbana que forman las calles Escalante y Doctor Lluch con las travesías de Amparo Guillem y Pescadores fue el escollo insalvable con el que se topó el plan urbanístico de la difunta alcaldesa Rita Barberá, que tras veinticuatro años en el cargo no pudo llevar adelante el proyecto.

 

El cambio de gobierno municipal en 2015 supuso la derogación del plan urbanístico. Una situación que aportó certidumbre al barrio y que ha supuesto que las casas abandonadas comiencen a ser rehabilitadas por sus propietarios, que en muchos casos las han vendido, principalmente a inversores extranjeros.

 

Y es que, conforme ha reparado «The Guardian», el Cabanyal constituye un destino diferencial respecto a los topicazos de los viajes al uso. Además, está enclavado en una ciudad relativamente barata para el poder adquisitivo medio de los europeos, tiene una playa de más de un kilómetro de longitud y goza de un clima benigno. Tanto, que este mes de febrero se han rozado los treinta grados de temperatura.

 

El sol reluciente que ilumina sus calles se ve ensombrecido por los problemas que siguen enquistados en el barrio, especialmente en llamada «zona cero». Paradójicamente, las cuatro calles que conforman el BIC son las más degradadas y en las que todavía hoy persisten los problemas de incivismo y el tráfico de drogas. En no pocas ocasiones, a la vista de los turistas despistados.

 

Con todo, como en todo barrio de moda, en El Cabanyal y su vecino Canyamelar han proliferado los alojamientos turísticos y ha aumentado de forma exponencial la oferta gastronómica, aunque «The Guardian» se decanta por dos clásicos como Casa Montaña o el Horno de San Vicente, situado hoy en la calle Justo Vilar y no en Progreso como refiere erróneamente el periódico británico.

 

Casa Guillermo, Casa Flor, La Pascuala o la Jijonenca son otras de la recomendaciones del manual clásico de El Cabanyal, aunque otros bares como el Bar Naval o el Montblanc, mantienen la esencia de su gastronomía que tratan de mantener vivos el Barbaritats o Anyora, entre otros muchos.

 

En un barrio en el que no había más bicis que las de los chavales que juguetaban por sus calles en forma de perfecta cuadrícula porque así se alinearon las cabañas de los pescadores que lo comenzaron a poblar, hoy circulan decenas de turistas en busca de sus rincones de otro tiempo y de una playa que reluce como principal símbolo de un barrio tradicional que hoy entra en la lista de los más «cool» de Europa junto a los de Bonfim (Porto); Neukölln (Berlín); o Holešovice (Praga).

 

Alberto Caparrós

 

ABC

 

www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-cabanyal-ruta...

 

www.theguardian.com/travel/2020/feb/08/10-of-the-coolest-...