new icn messageflickr-free-ic3d pan white
¿Lees o trabajas? | by TirelesslyWeary
Back to photostream

¿Lees o trabajas?

Yo no leo. Yo vivo. Las historias me hacen vivir. Si me siento ya sea en mi cama, en el sofá, en el suelo, en un césped, en el asiento de un coche o cualquier otro lugar, con un libro entre las manos, realmente no estaré sentada. Si me preguntas: ¿Estás leyendo? Bajaré el libro y te responderé: ¿Es que no se nota? Y volveré a mi mundo. Porque al leer no estamos leyendo, al leer estamos viviendo.

¿Nunca has llorado al terminar una saga/trilogía que te ha gustado muchísimo? ¿Nunca te has quedado un largo rato sin pronunciar una sola palabra, dándole vueltas en la cabeza a el final del libro? ¿Nunca has llorado porque un personaje ha fallecido? ¿Nunca has amado/querido/admirado/adorado a un personaje? ¿Nunca has estado entre la espada y la pared porque no sabías a cuál de los dos personajes querías más? Acaso, ¿nunca has querido tener una historia tan fascinante como la que leías? ¿En serio nunca te ha pasado algo de eso?

Yo no leo, yo vivo, porque para mí las palabras desaparecen en el momento en el que comienzo el libro. Se me olvida, os lo juro, se me olvida que estoy leyendo. Soy consciente de que mis ojos me hacen leer todas esas palabras, pero mi cabeza se encarga de hacerme ver las imágenes que el libro me cuenta y entonces, ya no veo las letras. Yo no leo y pienso las palabras.

Tampoco soy capaz de olvidarme con facilidad de personajes que me hagan suspirar. Sí, suspirar, se cuelan en mi corazón, como hay personas que también lo hacen en la vida real. Y dirás: Pues qué friki, esos personajes no existen, no puedes quererles.

Voy a decirte una cosa, cuando leo no soy yo. Yo soy la protagonista, la comprendo (en la mayoría de los casos), sufro con ella, quiero a sus amigos como ella e incluso lloro como ella. ¿Crees que por no ser reales no van a tener significado para nadie? Alguien que me hace suspirar de amor de verdad, aunque jamás pueda tenerle, ni tocarle, ni hablarle, puede colarse en mi corazón. Yo soy la protagonista, en realidad a quien está conquistando es a mí.

¿Entonces qué tiene de raro todo esto de leer? ¿Por qué hay gente que lo odia?

Conozco a tantas personas que se quejan porque no tienen dinero para viajar... Entonces yo debería plantarme frente a esa persona y decirle: Yo sí, todos los días, cada vez que cojo un libro y lo leo o releo.

¿Qué me diría? Supongo que se reiría, no lo comprendería. Diría que eso no es viajar.

Pero es que, ¿acaso hace falta salir de casa, de tu ciudad, de tu país, para decir que has viajado? Yo he tocado mundos más impresionantes que este. He conocido a las mejores personas del mundo. A las mas luchadoras. A las más buenas. A las más malas y retorcidas. A las más increíbles. A las más extrañas. A las más sencillas. A las más adorables. A las más valientes. A las más divertidas. A las más sinceras. A las más mentirosas. A las más locas. A las más sabias.

¿Y tú, que me miras con cara de idiota, me dices que no he viajado?

Nunca has vivido en Idhún, ni has podido perderte en los gélidos ojos de Kirtash. Nunca has estado en la Arena luchando por sobrevivir junto a Katniss, ni has amado como Peeta. Jamás has conocido la verdadera amistad en Hogwarts, ni la cantidad de maravillas que puede hacer la magia. No te has reído como lo he hecho yo con los comentarios de Jace, ni has suspirado de amor por él, o por Magnus y Alec. Ni si quiera has llorado de rabia por la gran injusticia que Joffrey cometió. Ni has hecho cosas por amor. Ni has sido tan pequeño y a la vez tan grande como Tyrion.

¿He viajado? ¿He conocido? Yo creo que sí.

¿Por qué para algunas personas leer es un trabajo enorme? ¡Si es lo mejor que existe! No podría cambiar nunca esa sensación de tristeza, de añoranza, incluso querer borrar tu mente para poder leer el mismo libro con la misma ilusión que la primera vez. Que te dé un vuelco el corazón, que se te revuelva el estómago, que te pongas nerviosa, todas esas sensaciones que puedes llegar a experimentar. Evadirte unas horas, perder la noción del tiempo; y al terminar un libro, dejar de ser tú unas horas, porque en tu cabeza solo se encuentra el libro acabado y su final.

No sé, digamos que para mí, ese es mi diente de león en primavera, verano, otoño e invierno. Eso es lo que necesito, lo que significa renacimiento y no destrucción. Para mí, un libro es la promesa de que la vida puede continuar por dolorosas que sean nuestras pérdidas, que puede volver a ser buena.

Entonces, cuando me preguntan:

-¿Lees o trabajas?

Yo respondo:

-Vivo.

3,392 views
4 faves
6 comments
Taken on February 24, 2012